Existen distintas formas de conservación de una pieza de jamón, es conveniente tenerlas en cuenta ya que en estas fechas un jamón o paleta son un regalo habitual y puede pasar tiempo hasta que se comience a consumir.

El consejo número uno más escuchado y por supuesto acertado, es el de encontrarle a la pieza un sitio fresco y seco, también es conveniente quitarle todos los envoltorios, sobre todo la famosa bolsa de plástico. El jamón necesita seguir con su proceso de curado.

Existe un error muy común y es ir a la carnicería y pedir que nos lo envasen al vacío. El jamón una vez cortado tiene un tiempo en el cual conserva sus propiedades intactas y este suele oscilar entre dos y cuatro semanas, después va perdiendo textura y sabor. Lo mejor si se prevé no consumirlo es dejar la pieza entera y colgada.

Si el jamón ya está “estrenado” lo mejor es ir consumiéndolo día a día y si aun así, se ve que no va a ser posible terminarlo, como último consejo estaría bien coger el teléfono y enviar unos WhatsApps a nuestros más queridos amigos e invitarlos a todos a unas lonchas de este manjar. El jamón desaparecerá seguro y tus amigos te lo agradecerán de corazón. ¿Qué mejor opción?