¿Te pasaste ayer con la comida y hoy parece que hayas engordado un par de kilos?

Lo primero que se suele hacer es ir corriendo a la báscula y ver que dimensiones tiene el desastre. Es curioso, pero según los nutricionistas es difícil haber subido ni siquiera medio kilo, habría que haber consumido por lo menos 3500 calorías por encima de nuestras necesidades en ese día.

Entonces, ¿porque parece que estemos hinchados?

La explicación puede estar en que la ingesta fuera excesiva en grasas y sal, y éstos excesos son los que debemos contrarrestar, ya que este tipo de alimentos producen hinchazón y estriñen.

Lo recomendable es beber mucha agua, al menos 8/9 vasos agradecidos y comer mucha fruta y verdura para que las fibra de estos alimentos haga su trabajo. Es fundamental cuidarse unos días comiendo lo más sano posible hasta la completa recuperación y limpieza.

Es importante no eliminar comidas ni intentar hacer ayuno, porque esto hará que por la noche nos ataque un apetito voraz y caigamos otra vez en el exceso.

Casi todos los expertos recomiendan lo mismo:
Tres comidas principales y dos tentempiés, no hace falta pesar la comida pero si controlar las porciones, comer despacio y dejar de comer cuando no se tiene hambre.

Si a todo esto le añades un paseo con cierta alegría de unos treinta minutos ¡perfecto!