“Desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo”. El desayuno es la comida más importante del día. Cada organismo es un mundo y no hay recetas únicas que apliquen a todos, pero sí hay cuestiones generales que pueden ayudarte.

A continuación, te acercamos las claves para un desayuno saludable con Paleta de Bellota Castro y González, un alimento exquisito y repleto de nutrientes. 

Una delicia, sin culpas

La paleta de bellota mejora la salud vascular en personas sanas. Así lo indica un estudio de la Unidad de Endotelio y Medicina Cardiometabólica del Hospital Ramón y Cajal de Madrid. Este alimento puede introducirse en la dieta sin incrementar los niveles de triglicéridos y su aporte nutricional es considerable, fundamentalmente, por su alto contenido en polifenoles y ácido oleico.

Comienza con el pie derecho… ¡y con un bagel de Paleta de Bellota Castro y González!

¿Listo para experimentar? La Paleta de Bellota Castro y González es muy versátil. Varía la típica tosta con jamón y prepárate un bagel con huevo, paleta y rúcula. Para los más osados: las versiones agridulces. Además, va genial en un croissant o bocados de fruta. La sandía, los higos y el melón destacan cada matiz… ¿a quién no gustaría empezar el día así? Da rienda suelta a tu imaginación, ¡el cielo es el límite!

¿Desayunar? ¿Qué es eso?

Si eres de los que prioriza un rato más de descanso frente a un buen desayuno, no suprimas esta comida, ¡pásate al snackeo! Hoy, existen muchísimas opciones que se ajustan a un estilo de vida más acelerado. Desde edamames, verduras cortadas en bastones y listas para dippear, fruta de estación recién cortada y, por supuesto, los loncheados saludables. ¡No tienes excusa!

Nuestra línea de loncheados Castro y González acerca todos los beneficios del jamón, del lomo y la paleta de bellota al alcance de tu mano. Solo tienes que abrir el envase, dejar oxigenar unos pocos minutos y ¡listo! Ya puedes disfrutar de un bocado delicioso y nutritivo, de manera fácil y práctica.

¡Y no le quites la grasa!

Una de las claves para aprovechar al máximo las propiedades de este alimento en tu desayuno es no quitarle la grasa. Como te lo contamos en este artículo, a diferencia de otras variedades de paleta, la grasa presente en la Paleta de Bellota Castro y González es altamente nutritiva y contribuye a un aumento del colesterol “bueno”. ¿De verdad que no lo sabías?

No todos los jamones son iguales, como tampoco es igual cuando el corte de una pieza única lo realiza un experto en el corte de jamón, acercándote su arte y resaltando cada matiz. Disfrutar de unas lonchas del mejor Jamón de Bellota 100% Ibérico Castro y González es una experiencia única. Un viaje que comienza con los mejores recursos de nuestras dehesas y culmina en las manos profesionales de nuestros Maestros Cortadores.

El arte de cortador de jamón

El corte del jamón es mucho más que acercar una pieza a un comensal. Es un trabajo artístico de quienes cuidan cada detalle para presentar un plato capaz de transmitir tantas sensaciones como matices. Es la capacidad de ofrecer una espiral de sabores y aromas que agudizan los sentidos.

Los cortadores profesionales son capaces de preservar al máximo la fibra del jamón, así como de aplicar una técnica impecable en la rectitud del corte y ofrecer una muestra untuosa, con la grasa justa. Pero, sin duda, es el estilo propio del profesional el que hace la diferencia, la gracia de sus movimientos y la capacidad para decidir con precisión cuál será el tamaño y grosor ideal de cada loncha.

El placer hipnótico y el lujo de un corte de precisión

En todo evento donde haya un Jamón de Bellota (falta cada vez menos para que volvamos a esos placeres compartidos), cuando el Maestro Cortador hace su trabajo, se para el tiempo. Es cuestión de minutos hasta que las personas se agrupen frente a la pieza y el cortador, para observar el placer hipnótico de un corte bien hecho.

Una pieza musical, el maridaje perfecto y la compañía adecuada, son los ingredientes que realzan la experiencia que culmina en un evento inolvidable.

Los maestros cortadores de Castro y González

La figura del Maestro Cortador de jamón es central a la hora de la degustación y una insignia de la cultura española y del mundo del jamón. Además de una figura fundamental que le da un cierre de oro a nuestros productos.

Por este motivo, cuando no es posible deleitarse con un corte en directo, son nuestras piezas envasadas al vacío las que entran en juego. Una selección de lonchas cortadas a mano por nuestros Maestros Cortadores.

El sellado al vacío preserva las propiedades, aromas y matices potenciados por el corte, y garantiza que, una vez abierto y tras oxigenarse durante unos pocos minutos, puedas disfrutar del producto como su fiera recién cortado. El maestro cortador de jamón hace posible que la montanera, años de curación y el saber hacer centenario de la familia Castro y González, se condensen en una loncha inolvidable.

El el Salchichón «Natural» Castro y González es uno de los embutidos más apreciados y conocidos en la gastronomía española. ¿Estás listo para descubrir sus virtudes? ¡Vamos allá!

Uno de los más distinguidos

Las piezas más nobles de nuestros ejemplares ibéricos son las que se utilizan para elaborar de forma artesana nuestro Salchichón «Natural» Castro y González. La presa ibérica es la principal materia prima y, unida a la magra y la pimienta, le confieren a este embutido las características únicas que lo convierten en una de las opciones más selectas.

Un aperitivo delicioso y apetecible

Un aroma intenso, una textura jugosa y el especial equilibrio entre grasa, magro y pimienta negra dotan a las piezas de un exquisito sabor que no olvidarás jamás.

La cuidada elaboración y la selección de los mejores ejemplares convierten al Salchichón «Natural» Castro y González en un aperitivo perfecto, caracterizado por el equilibrio de sabores. Además de ser apetitoso tanto para mayores como para los más pequeños de la casa, está elaborado únicamente a base carne de cerdo de bellota ibérico, sal y especias. Es una de las mejores apuestas para tomar entre horas y para los momentos de picoteo en celebraciones y reuniones con amigos.

Si dudabas sobre los beneficios del salchichón, ya no tienes excusas para disfrutar de una de las piezas de embutido más deliciosas de la selección de Castro y González. Déjate tentar: ¡visita nuestra tienda online y lleva una porción de dehesa a tu hogar!

Nuestros exquisitos productos ibéricos son fruto de un proceso muy cuidado y lleno de matices. Y, al momento de la creación, el proceso de salazón de los productos ibéricos cumple un papel muy especial. ¿Sabes en qué consiste? A continuación, te lo contamos.

Atención a cada detalle: el éxito del proceso

Cada fase en la elaboración de los productos ibéricos Castro y González se lleva adelante prestando atención a cada detalle. La salazón es uno de los momentos que más condicionan el resultado final y en el que más factores han de tenerse en cuenta. El éxito en el proceso depende de la técnica empleada, el tipo de granulado de la sal que se utilice, la temperatura de la sala, la velocidad de penetración en cada una de las piezas o la humedad que las envuelve.

Una fase fundamental

Las piezas permanecen en contacto directo con la sal durante un día por cada kilogramo de su peso. Antes, se favorece la deshidratación de la pieza mediante la técnica de frotación, que consistirá en masajear la pieza y romper la fibra de los músculos. Así, se expulsa el agua que se mezcla con la sal y logra una solución salina que penetrará en el interior de la pieza. El procedimiento no mejorará únicamente el sabor de las piezas; la sal permitirá que la carne conserve sus beneficios durante mucho más tiempo.

¿Sabes por qué el proceso de salazón de los jamones y paletas Castro y González dota a las piezas de una calidad exclusiva? 

El proceso de salazón es clave para dar uniformidad al producto en cuanto a sabor, textura y color ya que la sal actúa como conservante y antioxidante de la pieza. Y, sobre todo, al realizarse de manera totalmente controlada, este proceso nos permite tener un nivel de sal moderado y uniforme, que es una de las claves y uno de los mejores secretos de la calidad de los productos de Castro y González.

El resultado del proceso de salazón es parte de un universo que convierte a los tradicionales ibéricos Castro y González en un producto único y de una calidad exclusiva. ¿Conocías la importancia de esta fase del proceso?

¿Eres de los que le quitan la grasa a los loncheados? En este artículo, te explicamos por qué no debes quitar la grasa del jamón de bellota Castro y González.

Altera la experiencia de paladear el mejor jamón

La grasa infiltrada en la carne y la que acompaña a los laterales del jamón de bellota Castro y González esconde sabores que no deberíamos desechar. Se ha generalizado la idea de que es una parte inservible y debemos evitarla porque no aporta beneficios nutricionales. Sin embargo, tanto la grasa que se encuentra en los laterales de nuestro jamón de bellota como aquella que se infiltra en toda la pieza, proporciona un veteado de aspecto marmóreo que es especialmente delicioso, aromático y untuoso. ¡Toda una experiencia sensorial!

Disfruta cada bocado: ¡es grasa saludable!

La grasa del jamón de bellota Castro y González difiere enormemente de la que puede encontrarse en otras variedades. Se destaca la alimentación única de los mejores ejemplares ibéricos, que hace posible que todos los beneficios de la bellota se infiltren en la fibra.

Mientras estos animales corretean libremente por la dehesa y disfrutan de los recursos que este ecosistema único tiene para ofrecerles, se nutren también de insectos, raíces y tiernos brotes. Con sus andares, hacen que el alimento ingerido en libertad en el campo se procese adecuadamente y que los sabores de la bellota, las hierbas y lo mejor de la dehesa se traduzcan en altísimos valores nutricionales.

Por lo tanto, retirar la grasa al momento de la degustación, significa reducir el gran aporte nutricional de la pieza, entre los que se encuentran el ácido linoleico, minerales y vitaminas. También cabe mencionar el hecho de que la grasas saludables presentes en estas piezas propician un aumento del colesterol bueno (HDL) y una reducción del colesterol malo (LDL), por lo que muchos profesionales de la salud recomiendan cada vez más la incorporación de este alimento en la dieta.

Ahora que conoces lo que te pierdes al quitar la grasa de nuestros jamones ibéricos de bellota, ¿qué le dirías a aquellos que suelen quitarla?

Una cata es una magnífica opción si disfrutas de las experiencias únicas que ofrece el mundo de la gastronomía. Estas son las tres razones por las que deberías asistir a una cata de jamón y dejarte asombrar por la degustación de un buen jamón ibérico de bellota.

Aprenderás y disfrutarás al mismo tiempo

Disfrutar del sabor del jamón de bellota no es el único objetivo de la experiencia. El hecho de celebrarla en grupo la convertirá en una ceremonia entorno a la tradición y la naturaleza. Una de las claves para aprovechar al máximo la experiencia es valorar la delicadeza que requiere llegar a la pieza que vamos a saborear. En la cata tendrás el privilegio de aprender de expertos cómo cada momento influye en la calidad del manjar que degustarás y apreciar las distintas cualidades de cada pieza.

Los matices del jamón se potenciarán al máximo…

Nada es comparable al exquisito bocado de una loncha de jamón perfectamente cortada por las manos de los que más saben. La sutileza necesaria únicamente es alcanzable para los cortadores profesionales que te acompañarán en la cata y te harán disfrutar al máximo de cada bocado. Resaltar los aromas y el sabor del jamón de bellota será tarea de los vinos que escojas; si no eres experto en el asunto, no te preocupes: los encargados de la cata se asegurarán de recomendarte el mejor maridaje. ¡Solo déjate llevar por la fusión y disfruta de los matices diferentes que cada uno de ellos despertará en tu paladar!

…y tus cinco sentidos también

El gusto no será el único protagonista. Las distintas fases convertirán la cata en un recorrido completo por los cinco sentidos. El impacto visual que causa una buena pieza, estilizada y con un color rojo intenso y brillante hará que empieces con buenas sensaciones y puedas admirar sus calidades: la grasa, si el jamón está correctamente cortado, se funde entre los dedos y deja libres todos los aromas. A través del paladar se canaliza, por fin, el placer de la experiencia completa. Y, si tienes la suerte de dar con un jamón ibérico de bellota Castro y González, la jugosidad y el intenso sabor conquistarán tus sentidos y te convertirán en un fiel aficionado al mundo del jamón de bellota y el entorno del cerdo ibérico.

¿Con quién te gustaría asistir a una cata de jamón?

Somos lo que comemos, dicen. ¿Sueles leer las etiquetas? Entonces sabrás que no es tan fácil dar con productos elaborados libres de químicos, como colorantes y potenciadores de sabor. Es un hecho que la tendencia a exigir cada vez más transparencia en la industria alimentaria está en aumento y, entre los nuevos consumidores, también crece la búsqueda de alternativas naturales elaboradas con ingredientes simples. También de alimentos que no parezcan más deliciosos, sino que realmente lo sean.

Comer es un placer

Y si el alimento que estás a punto de saborear fue elaborado especialmente para acercarte lo mejor de la naturaleza, mucho más aún. Pero la composición es solamente una pequeña parte del universo que hace a un producto. El secreto está, además, en el quién y el cómo. Con qué valores se rigen quienes elaboran los productos que consumes y con qué rigurosidad se controlan los procesos que han intervenido en cada producto hasta el momento en el que este llega a tus manos.

La apuesta de Castro y González

La transparencia es, precisamente, un valor que atesoramos desde nuestros primeros días. Porque, para ofrecer lo mejor, sabemos que es necesario cuidar cada instancia del proceso. Desde la cría de nuestros ejemplares, la selección de las mejores piezas, el proceso de curación, hasta el momento del etiquetado. Por eso, siempre brindamos información clara y precisa sobre el origen de nuestros productos y, a través de nuestras redes sociales, todos los detalles que intervienen en los procesos de elaboración.

Detrás de cada producto de Castro y González hay más que transparencia alimentaria. Hay compromiso, tradición, valores sólidos y un saber hacer trasladado de generación en generación. Años de entrega y dedicación. Y eso también se saborea.

Al igual que el abuelo Aurelio es para Castro y González fuente de sabiduría y saber hacer, la encina de Castro y González, ubicada en la Dehesa de Tejeda, ha sido fuente de inspiración para cada uno de sus productos.

El alma de los productos ibéricos

La dehesa, un apasionante entorno natural en el que nuestro ejemplares se mueven en total libertad. A 40 km de Guijuelo, al pie de la Sierra Tejeda, se encuentra el paraíso de estos animales, entre arboledas de encinas y alcornoques. Es el escenario de una de las fases más importantes en la producción de ibéricos: la montanera, cuyas protagonistas serán las bellotas que produzca, entre otras variedades, la encina. 

Es la dehesa donde inicia el recorrido de la labor familiar, pero ¿qué sería de ella sin la centenaria encina que gobierna el entorno? 

Una alabanza a la buena vida

Más de 600 años nutren la historia de este árbol monumental. La encina de Castro y González mide 26,93 metros de ancho y 17 de alto, y está catalogado por la Junta de Castilla y León como un árbol singular. Posee una perfecta copa de 26,30 metros de alto y 34 de ancho que cobija en su sombra a pastores y caminantes. ¿Cuántos entresijos familiares habrá presenciado el majestuoso árbol? ¿Qué hechos históricos contarían con esta vieja observadora?

Sus hojas perennes, puntiagudas y de aspecto coriáceo han logrado protegerla de los episodios que podrían haber acortado su valiosa existencia.  En ella, se encierra el alma de la familia; de ella, se obtiene la esencia de los productos Castro y González.


El hecho de que los niños consuman alimentos saludables durante la infancia es una de las inquietudes más generales entre las familias. Las ideas para resolverlo se acaban y la inspiración falla. ¿Cómo puedes afrontarlo? ¡Te lo contamos en este artículo!

Educa con el ejemplo

En el universo infantil, la familia y la escuela son centrales. ¿Quieres que tus niños consuman alimentos saludables? Entonces debes comenzar por ti mismo. Para estimular un cambio en sus hábitos lo principal es dar el ejemplo: ¡Conviértete en su mejor referente!

Haciendo tándem 

¿Por qué produce tanto miedo que los niños participen en la cocina? No hay mejor manera de despertar su interés en la alimentación que dejándolos colaborar en las tareas cotidianas. Por ejemplo, hacer la compra juntos, preparar un menú semanal atendiendo a su opinión (aunque con condiciones, claro), incluso permitirles realizar las elaboraciones más sencillas (cortar verduras, batir huevos o introducir ingredientes en la olla) aumentarán sus ganas de probar el resultado. 

No se juega con la comida… ¿o sí?

Lo que menos le cuesta a un niño es ponerse a jugar con cualquier cosa; entonces, ¿por qué no convertir las comidas en un juego? No es complicado fijarnos en qué películas o series les llaman más la atención, qué libros suelen leer o qué deportes prefieren practicar. Démosle todos los colores y formas posibles a la comida; si los niños ven en el plato a sus personajes favoritos o incluso a ellos mismos haciendo lo que más les gusta, no se cuestionarán si probar o no lo que les ofrezcamos.

Explorando juntos

Cada día para ellos es un mundo nuevo por descubrir. La escuela y los centros culturales locales son buenas opciones para participar en actividades relacionadas con la alimentación, pero no las únicas: los momentos familiares pueden orientarse a disfrutar de programas de televisión en los que los propios niños se encargan de cocinar y, si alguna familia es menos casera, no faltan tampoco los recursos: ¿y si descubrimos los lugares a los que viajamos a través de la comida?

El reto es grande, pero las posibilidades de superarlo son muchas, ¿cuál crees que es la mejor técnica para que los niños incorporen alimentos saludables en su dieta?

Los alimentos fermentados, como el chucrut, el kéfir y la kombucha están ganando popularidad en los supermercados y en las tiendas de alimentación. Estos productos, atraviesan un proceso químico que involucra el crecimiento y actividad de microorganismos como mohos, bacterias o levaduras. Y sus beneficios son enormes:

Repueblan el colon con bacterias benéficas

Los alimentos fermentados enriquecen la microbiota intestinal, una comunidad de microorganismos vivos que se aloja en el tubo digestivo humano. Su equilibrio es sumamente importante, ya que cumple funciones de nutrición, metabólicas e inmunitarias.

Impiden el crecimiento de microorganismos patógenos en la flora intestinal

No solo aumentan las colonias de bacterias benéficas, sino que el ácido láctico que se produce a raíz del fermento impide que proliferen las bacterias dañinas. Este es el caso de la S. Choli, una bacteria que vive en el intestino y puede causar graves intoxicaciones alimentarias.

Facilitan la digestión

Los alimentos fermentados convierten los nutrientes en otros de más simple asimilación, favoreciendo la digestión. Además, destruyen los antinutrientes, que impiden la absorción de algunos minerales como el hierro, el calcio y el zinc.

Favorecen la asimilación de nutrientes

La interacción entre los microorganismos que forman la microbiota intestinal produce energía y vitaminas y ayuda a absorber el calcio y el hierro del colon.

Ten en cuenta que el chucrut, el kéfir y la kombucha son solo algunos de los alimentos fermentados que puedes incluir en tu dieta. El abanico de opciones es mucho más variado de lo que crees, como yogur, salsa de soja, vinagre…De hecho, la industria y las ‘start-ups’ echan el ojo a estos productos, por lo que son cada vez más accesibles para quienes quieran incorporarlos a su dieta.

¡No tienes excusa!