Desde marzo del 2014 está publicada la norma de calidad y que distingue los productos del cerdo ibérico, clarifica al consumidor final y combate el fraude apoyando al sector.
La norma consiste en distinguir la calidad de los distintos productos cárnicos según el grado de pureza y alimentación que ha seguido el animal y sabiendo cómo se ha criado.
El color negro: La brida de color negro indica que este producto es el de mayor calidad y corresponde a piezas procedentes de animales 100% ibéricos y alimentados con bellota en libertad en dehesa sin aporte de pienso.
El color rojo: Esta brida marca el segundo lugar en cuanto a calidad y pureza, pero solo por el cruce entre ibérico puro y Duroc, el cruce con esta otra raza aporta distintos beneficios y cualidades al pernil.
La brida verde corresponde a los animales que son criados en el campo al aire libre y con una movilidad controlada.
La brida con el color blanco corresponde a los animales que al menos tienen un 50% de la genética del cerdo ibérico pero están alimentados en granja con pienso y con movimiento limitado.