La montanera es para nuestros cochinos un tiempo de libertad, relax y disfrute. Ellos aman, por encima de todo, las bellotas de las encinas, los robles y alcornoques que pueblan nuestras dehesas. Las comen sin límites, lo que permite que las propiedades de este fruto se impregnen en cada fibra del animal. Pero, ¿Sabes cómo influyen esas características en la calidad de nuestros productos? En este artículo te lo contamos todos los detalles sobre la bellota de nuestras dehesas, la protagonista de la montanera.

El resultado de un trabajo conjunto entre hombre y naturaleza

La montanera es un momento del año que nos entusiasma en particular. Se extiende de octubre a febrero y se desarrolla en un entorno único: la dehesa. Es el momento en el que nuestros árboles nos devuelven los meses de cuidados, en los que desmochamos nuestras variedades más viejas y plantamos nuevas, además de sembrar nuevos pastos para oxigenarlos. Después de tanto trabajo dedicado, la naturaleza nos regala abundantes bellotas de la más alta calidad. ¿Ya conoces nuestra encina de más de 600 años?

Energía pura para nuestros cochinos

En montanera, los cochinos alcanzan a consumir hasta 12 kilos de bellotas al día, que combinan con otros recursos de nuestras dehesas, como pastos frescos, raíces y setas. También aportan minerales, como fósforo y calcio. Las bellotas suponen un cóctel de energía para nuestros cochinos, que corretean sin cesar en busca de más y más frutos.

Su aporte más valioso: la grasa saludable

Ahora bien, una bellota contiene más de un 60% de ácidos oleico, lo que contribuye a que la grasa de este animal sea especialmente saludable. Ten en cuenta que el aceite de oliva virgen extra presenta un 72% de ácido oleico. Pero el ácido oleico no es la única grasa presente en la bellota: también aporta un 16% de ácido linoleico (un ácido graso omega 6) y un 15% de ácido palmítico, componentes también presentes en el AOVE. En definitiva, podemos afirmar que el aporte de ácidos grasos de la bellota y del aceite de oliva virgen extra es muy similar.

Las características singulares de la raza ibérica hacen que los ácidos grasos presentes en la bellota se absorban muy bien, tanto a nivel subcutáneo, intermuscular como intramuscular. Por eso, la próxima vez que veas la grasa en uno de los Jamones de Bellota 100% Ibéricos Castro y González, ¡no se la quites! No te pierdas ni un poco de sus sabores, aromas y texturas, y benefíciate de sus enormes propiedades nutricionales. Haz clic aquí para leer más sobre este tema.