¿Cuántos platos de comida ves al día en Instagram? Hoy, la experiencia del comensal trasciende el aquí y ahora: ya no se trata solamente de disfrutar un plato fabuloso y apetecible. Algunos dirían que la experiencia solo está completa cuando se la comparte con cientos de personas a través de las redes sociales. Es que somos cada día más conscientes del aspecto de la comida y, por eso, ¡la cocina se reinventa en Instagram!

El valor de la experiencia única…y compartida

Es la generación millenial la que más se identifica con esta tendencia. Es decir, aquellas personas nacidas entre los comienzos de los años ochenta del siglo pasado y los últimos noventa. Sin embargo, es una tendencia que se filtra a otras generaciones. Son muchos los que disfrutan de comer algo delicioso, pero que igualmente sea digno de ser retratado, fotografiado, comentado y, por supuesto, likeado.

Compartir lo que comemos se ha vuelto una moda (y casi un ritual): al punto que a veces pareciera que una comida especial no puede empezar sin tomar primero una fotografía del plato y compartirla en redes sociales.

Comer por los ojos

Hasta un aperitivo en la comodidad del hogar se vuelve lo suficientemente “instagrameable” como para dar a conocer a todo el mundo el deleite que se está a punto de devorar y disfrutar. La cocina nos ha vuelto a enamorar. Puede que los culpables sean los concursos televisados y mundialmente conocidos (como los famosísimos Top Chef y Masterchef España), la inmediatez de las redes sociales o el movimiento foodie. Sea cual sea el motivo, hemos recobrado el interés por la cocina y nos sentimos especialmente orgullosos cuando compartimos nuestra obra de arte con el resto del mundo. 

¿Qué nos indica esta tendencia foodie?

Principalmente, nos habla del valor que le otorgamos a los placeres inmediatos, además del gusto por experimentar y la necesidad de buscar nuevas sensaciones. Por eso, la comida está cada vez más presente en nuestra vida y comenzamos a tratarla a través de un filtro particular de disfrute cotidiano. Después de todo, disfrutar de la vida significa también disfrutar de la comida.

¿Qué opinas? ¿Para ti un plato también se saborea mejor cuando se comparte en redes sociales?