¿Cuántas historias hemos compartido en casa durante esos días de aislamiento? Si hay algo que nos ha enseñado esta experiencia es la importancia de las pequeñas cosas. A redescubrir y fortalecer nuestras relaciones, a valorar cada conversación (aunque sea virtual) e instalar conscientemente momentos especiales. Y también hemos descubierto que la buena vida en casa ¡es posible!

Instalar buenas sensaciones en el hogar

El hogar se reivindica como un espacio que da lugar a un despliegue de sensaciones agradables. Cada uno la ha adaptado al nuevo contexto, implementando algunas modificaciones. Por ejemplo, con la creación de un lugar de la casa ideal para la lectura, otro para trabajar o espacios versátiles que se adaptan a las actividades de toda la familia, incluso de los más inquietos. Pero, sin duda, en el redescubrimiento de los espacios se fortalece la idea de que el hogar es el territorio de bienestar y tranquilidad de cada familia, así como también un lugar donde podemos seguir viviendo la buena vida.

Porque la cocina se ha convertido en nuestra sala de terapia, y ese lugar que oscila entre oficina, sala de estar o de juegos, en restaurante. Algunas personas continúan disfrutando la buena vida y dejan entrar a los chefs en sus hogares a través de la modalidad del take away o delivery. Muchas otras, han adoptado nuevos hábitos de compra para que los productos más frescos puedan llegar a su mesa, como cestas con productos recién cosechados o de elaboración artesanal.

Ese momento del aperitivo, esa cena en familia o el simple hecho de cocinar un plato con dedicación se volvió aún más especial. Se ha convertido en puro disfrute, en una manera de desconectar de tus obligaciones y vivir un momento único con los tuyos. Es posible que, cuando podamos volver a viajar y a disfrutar de la libertad sin límites, también querremos volver a nuestro hogar. Porque ya no la veremos como una cárcel más o menos cómoda, sino como un territorio donde también hay espacio para la buena vida.

Un sentido diferente

Desde el primer momento, nos pusimos a toda marcha para gestionar los pedidos de nuestra tienda online y para buscar alternativas que nos permitieran seguir acercando nuestros productos (y nuestras dehesas) a las familias. Una de esas acciones fue la incorporación de nuestras carnes frescas en la tienda, para seguir llevando lo mejor de la naturaleza en cada hogar y para que puedas seguir experimentando, paladeando y compartiendo la buena vida.

Después de esto, sabemos que nuestra propuesta de acercar productos ibéricos de bellota a la mesa de más personas adquiere un sentido diferente, porque está destinada a instalar la buena vida en casa y a crear momentos únicos, sin importar las circunstancias. ¿Cuál es tu forma preferida de vivir la buena vida en casa?