La bellota es el fruto de la encina, el árbol más característico de España, aunque también dan frutos muy parecidos el alcornoque y el rebollo. Este fruto es de un color pardo o más bien marrón. Esta especie crece casi en cualquier sitio, incluso en suelos degradados.
Antiguamente de este fruto se obtenía harina de la cual se elaboraba un pan que podía aguantar más tiempo sin estropearse, se elaboraban tortas, talos, fritos y otros productos básicos. Se podían comer crudas, asadas y cocidas siendo uno de los primeros alimentos del hombre en nuestra península, incluso antes de comenzar a utilizar los cereales. Como anécdota comentar que en la posguerra se volvió a utilizar este fruto para alimento, incluso hervido para hacer una especie de café. Hay zonas más desfavorecidas que a principios del S. XX seguían elaborando harinas de bellota y castañas incluso existen otros territorios donde se dice que “se han comido bellotas hasta ayer mismo”
La bellota alimenta a la ganadería especialmente al sector porcino, aunque son el alimento preferido de ardillas y cabras. La temporada de la caída de la bellota (montanera) se da en otoño, aunque puede alargarse hasta pleno invierno. Es el alimento de estrella del cerdo, todo puerco que se haya alimentado en montanera pasara a clasificarse automáticamente como ibérico de bellota.
Un cerdo ibérico en montanera consume unos 7/8 kilos de bellota diaria lo que quiere decir que necesita en estos cuatro meses de periodo unas 40 encinas y cada encina produce unos 20 kilos de bellota anual. Con esta alimentación ganara unos 80 kilos de peso.
Entre las grasas que forman la bellota, destaca por su porcentaje de más del 80 %, en ácido oleico, principal componente del aceite de oliva. Aprovecha todas las ventajas del jamón de bellota, que no solo es saludable, sino que tiene un sabor único y extraordinario.