Imagina que ese jamón Castro y González que estás a punto de saborear ha sido seleccionado especialmente para ti por los maestros jamoneros más exigentes. Personas que hace décadas forman parte del equipo de Castro y González y que saben evaluar la calidad de una pieza exquisita mejor que nadie.

Porque nuestros productos son el reflejo de un ecosistema en equilibrio, la muestra perfecta de la riqueza que la naturaleza nos ofrece. Y se despliega ante ti a través de nuestra línea Castro y González Selección.

Pastos, la mejor selección de cereales…y algo más

Nuestros cochinos son el resultado de una genética cuidada, un seguimiento minucioso y la pasión que sentimos por su entorno natural, la dehesa. La línea Castro y González «Selección» se elabora a partir de las piezas más frescas provenientes de cerdos 75% de raza ibérica, que han vivido el mejor estilo de vida posible: largos paseos por la dehesa, baños en nuestras charcas y la paz del entorno.

Estos cochinos se han alimentado a base de pastos y una selección cuidada de los mejores cereales, aunque también han disfrutado de algunos restos de bellotas, raíces y hongos.

Dos montaneras, doble disfrute

La montanera es una fase que nos entusiasma especialmente. Porque, a través de un proceso cuidadosamente controlado por nuestro equipo, los ejemplares se impregnarán de todos los recursos que ofrece la naturaleza. Durante dos montaneras les facilitamos los mejores cereales y pasturas, al tiempo que recorren libremente la dehesa. Una etapa de disfrute que la carne sabe agradecer, infiltrando los sabores, aromas y beneficios de la naturaleza en cada fibra de nuestros animales.

El saber hacer de Castro y González

Pero el seguimiento de cada cochino durante la montanera es solo el comienzo. Una vez ubicados los perniles en la factoría, siguen las comprobaciones: se da inicio a un exhaustivo análisis de las piezas en el que se tiene en cuenta el perfilado, el peso, el color y el tamaño.

También se realizan controles de pH en el interior de cada pieza, se mide su temperatura, grado de grasa y demás pruebas técnicas que analizan su evolución hasta el momento del envasado.

El resultado de un proceso monitoreado por los especialistas más exigentes

Luego de un tiempo mínimo de curación de 36 meses, se obtiene un jamón cuya parte grasa está presente en menor proporción y es ligeramente más oscura que el jamón de bellota Castro y González, dotándolo de un bouquet muy suave y agradable al paladar.

¿Ya has vivido la experiencia de Castro y González «Selección»? Pincha aquí para descubrir todos los productos de la línea.