Existen distintos motivos para comprar el jamón ibérico Castro y González cortado a mano y envasado al vacío.
La que más importancia nos merece es la de que no se estropee o se seque la pata del jamón por la falta de consumo de la misma. Por ejemplo, una familia pequeña o una familia que no se reúna mucho y que además les sea incómodo cortar el jamón hacen que la pata dure mucho, da igual el precio que tenga, si no se come al final se acaba secando.

Comentar también que el envasado al vacío hace que el jamón conserve todas sus propiedades como mínimo dos meses.
No ocupa casi sitio y es más cómodo de servir.
No hace falta estar excesivamente pendiente de su conservación, basta encontrar un sitio seco y sin mucha luz, aunque en verano es recomendable guardarlo en la nevera porque hace mucho calor en cualquier punto de la casa.
Tenemos también la ventaja de que el jamón estará igual de bueno si previamente se saca del refrigerador unos 30 minutos antes de la degustación. Es muy fácil compartirlo y quedas muy bien con los invitados.

Si se sale de viaje es perfecto. Con unos cuantos paquetes estarán resueltos todos los usos que se le puedan dar a las lonchas ya cortadas. Además de poder disfrutarlo en el lugar de destino y sin apenas trabajo. Si sales de vacaciones, con más razón, el tiempo es oro y buscamos la máxima comodidad posible.

En resumen, el jamón ibérico Castro y González en lonchas cortadas a mano es una alternativa a tener en cuenta. Queremos ponértelo más fácil a la hora de disfrutar de este maravilloso alimento en cualquier momento.