De repente entra un jamón ibérico en casa, es una de esas agradables sorpresas que, cuando eres conocedor del mundo del jamón, produce cierta satisfacción.
Cuando nos iniciamos en el mundo del jamón lógicamente desconocemos el contenido que te da la experiencia y llega el momento de enfrentarse al corte del mismo.
Como todavía no estamos duchos en este menester, lo primero que hacemos es querer intentar averiguar cómo empezarlo de una manera correcta y queriendo ir sobre seguro.
Para resolver este pequeño problema lo aconsejable es, con ayuda de un cuchillo corto hacer un corte para poder descortezar la parte más alta de la pieza. El caso es empezar.
Lo siguiente será entrar en el Blog Mundo del jamón de Castro y González y buscar “Como cortar un jamón parte I” (https://blog.castroygonzalez.es/como-cortar-un-jamon-iberico-parte/). O distintos artículos relacionados con este maravilloso ritual. Y es que si nos apasiona esta joya gastronómica, en el momento que se participa directamente en el proceso la cosa cambia.
Al coger lápiz y papel para saber cuáles son las fases necesarias para dar cuenta del pernil se deja de ver una tarea complicada y a la vez se va disfrutando.
Lo más importante, solo por su momento, es proveerse de las herramientas adecuadas como lo haría un cortador profesional. Es preciso hacerse con un cuchillo pequeño de hoja dura para la limpieza y descortezado del jamón, y como no el famoso cuchillo de hoja larga estrecha y flexible que nos servirá para extraer las deliciosas lascas que nos ofrece la pieza.
Exactamente lo mismo ocurre con el jamonero el cual te ayudará a mantener la pieza sujeta y hará que esta tarea sea mucho más sencilla y sin riegos. Hablando de riesgos, que no nos quede por decir que no hay que poner nunca la mano en lo que podría ser la posible trayectoria del cuchillo.
El resto es disfrutar. Bienvenidos al Mundo del Jamón.