¿Quién no disfruta al deleitarse con un buen plato de jamón ibérico de bellota cortado a mano que representa uno de los más deliciosos manjares de nuestra rica gastronomía? Pues bien, si quieres disfrutar todavía más y sacarle todo el provecho posible, te conviene seguir estas sencillas reglas que te permitirán saborear más aún esta joya de la gastronomía española en su máximo esplendor.

La temperatura a la que se sirve el jamón, es fundamental. 22-23º es la temperatura aconsejable para que el jamón pueda ofrecer todo su sabor, porque el frio es el mayor enemigo del sabor y evita que se puedan apreciar sus matices. Esto es debido a que al jamón ibérico le hace falta ese calorcito que es el que hace que se funda la grasa, que se libere, mostrándonos todo el su sabor.

  • Cortar las lonchas muy finas es fundamental para poder apreciar su sabor plenamente.
  • A la hora de degustar el jamón ibérico de bellota, debes olerlo y al saborearlo, apreciar el maravilloso sabor pronunciado que deja en el paladar.
  • Comerlo solo, sin pan, sin nada. Esto nos permite experimentar todo el sabor que el jamón ibérico de bellota de Castro y González nos proporciona de primera mano sin escondites posibles.
  • Si el jamón es envasado al vacío y cortado a mano (de esta forma no pierde ninguna propiedad) ábrelo un rato antes de comerlo para que se desgrase bien.
  • No congeles el jamón. Perderá sus propiedades.
  • Comerlo al menos 10 minutos de haberlo cortado, esto se debe a que después del corte comienza un proceso de oxidación natural.
  • Y finalmente la presentación, que, aunque parezca mentira también es importante. Lo ideal es presentarlo en un plato blanco. Os explicamos por qué… esto es debido a que tenemos una memoria donde el rojo de la carne nos indica que está lista para comer y el fondo blanco hace que se acentúen estos colores rojizos y por ende se exciten nuestros sentidos.Seguro que, a partir de ahora, te gustará aún más nuestro jamón ibérico de bellota Castro y González.