El jamón ibérico es un alimento que pertenece a la cultura mediterránea y que posee unas excelentes cualidades nutricionales y organolépticas. Las cinco principales razones por las que merece la pena integrar el jamón ibérico en nuestra dieta son:

  1. El jamón ibérico de Castro y González es una excelente fuente de proteínas que son excelentes en el desarrollo muscular y tienen una calidad superior a las proteínas de origen vegetal.
  2. La grasa que aporta el jamón ibérico proviene principalmente del ácido oleico que es conocido por sus efectos cardiosaludables. Este ácido graso insaturado favorece el llamado “colesterol bueno” y reduce el “malo”
  3. El jamón ibérico aporta vitaminas del grupo B que son imprescindibles para la regulación metabólica y la producción de energía, sobre todo la Bi, B2 y B3.
  4. El jamón ibérico posee un alto contenido en hierro de fácil absorción y zinc que ayudan a oxigenar la sangre para el metabolismo celular y la recuperación del tono físico. Además el jamón ibérico también es rico en potasio y fósforo.
  5. El jamón ibérico, es muy digestivo por ser pobre en colágeno y esto permite que nuestro aparato digestivo pueda degradar los aminoácidos con mayor facilidad y como no, ¡Está delicioso!