Somos lo que comemos, dicen. ¿Sueles leer las etiquetas? Entonces sabrás que no es tan fácil dar con productos elaborados libres de químicos, como colorantes y potenciadores de sabor. Es un hecho que la tendencia a exigir cada vez más transparencia en la industria alimentaria está en aumento y, entre los nuevos consumidores, también crece la búsqueda de alternativas naturales elaboradas con ingredientes simples. También de alimentos que no parezcan más deliciosos, sino que realmente lo sean.

Comer es un placer

Y si el alimento que estás a punto de saborear fue elaborado especialmente para acercarte lo mejor de la naturaleza, mucho más aún. Pero la composición es solamente una pequeña parte del universo que hace a un producto. El secreto está, además, en el quién y el cómo. Con qué valores se rigen quienes elaboran los productos que consumes y con qué rigurosidad se controlan los procesos que han intervenido en cada producto hasta el momento en el que este llega a tus manos.

La apuesta de Castro y González

La transparencia es, precisamente, un valor que atesoramos desde nuestros primeros días. Porque, para ofrecer lo mejor, sabemos que es necesario cuidar cada instancia del proceso. Desde la cría de nuestros ejemplares, la selección de las mejores piezas, el proceso de curación, hasta el momento del etiquetado. Por eso, siempre brindamos información clara y precisa sobre el origen de nuestros productos y, a través de nuestras redes sociales, todos los detalles que intervienen en los procesos de elaboración.

Detrás de cada producto de Castro y González hay más que transparencia alimentaria. Hay compromiso, tradición, valores sólidos y un saber hacer trasladado de generación en generación. Años de entrega y dedicación. Y eso también se saborea.

Al igual que el abuelo Aurelio es para Castro y González fuente de sabiduría y saber hacer, la encina de Castro y González, ubicada en la Dehesa de Tejeda, ha sido fuente de inspiración para cada uno de sus productos.

El alma de los productos ibéricos

La dehesa, un apasionante entorno natural en el que nuestro ejemplares se mueven en total libertad. A 40 km de Guijuelo, al pie de la Sierra Tejeda, se encuentra el paraíso de estos animales, entre arboledas de encinas y alcornoques. Es el escenario de una de las fases más importantes en la producción de ibéricos: la montanera, cuyas protagonistas serán las bellotas que produzca, entre otras variedades, la encina. 

Es la dehesa donde inicia el recorrido de la labor familiar, pero ¿qué sería de ella sin la centenaria encina que gobierna el entorno? 

Una alabanza a la buena vida

Más de 600 años nutren la historia de este árbol monumental. La encina de Castro y González mide 26,93 metros de ancho y 17 de alto, y está catalogado por la Junta de Castilla y León como un árbol singular. Posee una perfecta copa de 26,30 metros de alto y 34 de ancho que cobija en su sombra a pastores y caminantes. ¿Cuántos entresijos familiares habrá presenciado el majestuoso árbol? ¿Qué hechos históricos contarían con esta vieja observadora?

Sus hojas perennes, puntiagudas y de aspecto coriáceo han logrado protegerla de los episodios que podrían haber acortado su valiosa existencia.  En ella, se encierra el alma de la familia; de ella, se obtiene la esencia de los productos Castro y González.


El hecho de que los niños consuman alimentos saludables durante la infancia es una de las inquietudes más generales entre las familias. Las ideas para resolverlo se acaban y la inspiración falla. ¿Cómo puedes afrontarlo? ¡Te lo contamos en este artículo!

Educa con el ejemplo

En el universo infantil, la familia y la escuela son centrales. ¿Quieres que tus niños consuman alimentos saludables? Entonces debes comenzar por ti mismo. Para estimular un cambio en sus hábitos lo principal es dar el ejemplo: ¡Conviértete en su mejor referente!

Haciendo tándem 

¿Por qué produce tanto miedo que los niños participen en la cocina? No hay mejor manera de despertar su interés en la alimentación que dejándolos colaborar en las tareas cotidianas. Por ejemplo, hacer la compra juntos, preparar un menú semanal atendiendo a su opinión (aunque con condiciones, claro), incluso permitirles realizar las elaboraciones más sencillas (cortar verduras, batir huevos o introducir ingredientes en la olla) aumentarán sus ganas de probar el resultado. 

No se juega con la comida… ¿o sí?

Lo que menos le cuesta a un niño es ponerse a jugar con cualquier cosa; entonces, ¿por qué no convertir las comidas en un juego? No es complicado fijarnos en qué películas o series les llaman más la atención, qué libros suelen leer o qué deportes prefieren practicar. Démosle todos los colores y formas posibles a la comida; si los niños ven en el plato a sus personajes favoritos o incluso a ellos mismos haciendo lo que más les gusta, no se cuestionarán si probar o no lo que les ofrezcamos.

Explorando juntos

Cada día para ellos es un mundo nuevo por descubrir. La escuela y los centros culturales locales son buenas opciones para participar en actividades relacionadas con la alimentación, pero no las únicas: los momentos familiares pueden orientarse a disfrutar de programas de televisión en los que los propios niños se encargan de cocinar y, si alguna familia es menos casera, no faltan tampoco los recursos: ¿y si descubrimos los lugares a los que viajamos a través de la comida?

El reto es grande, pero las posibilidades de superarlo son muchas, ¿cuál crees que es la mejor técnica para que los niños incorporen alimentos saludables en su dieta?

Los alimentos fermentados, como el chucrut, el kéfir y la kombucha están ganando popularidad en los supermercados y en las tiendas de alimentación. Estos productos, atraviesan un proceso químico que involucra el crecimiento y actividad de microorganismos como mohos, bacterias o levaduras. Y sus beneficios son enormes:

Repueblan el colon con bacterias benéficas

Los alimentos fermentados enriquecen la microbiota intestinal, una comunidad de microorganismos vivos que se aloja en el tubo digestivo humano. Su equilibrio es sumamente importante, ya que cumple funciones de nutrición, metabólicas e inmunitarias.

Impiden el crecimiento de microorganismos patógenos en la flora intestinal

No solo aumentan las colonias de bacterias benéficas, sino que el ácido láctico que se produce a raíz del fermento impide que proliferen las bacterias dañinas. Este es el caso de la S. Choli, una bacteria que vive en el intestino y puede causar graves intoxicaciones alimentarias.

Facilitan la digestión

Los alimentos fermentados convierten los nutrientes en otros de más simple asimilación, favoreciendo la digestión. Además, destruyen los antinutrientes, que impiden la absorción de algunos minerales como el hierro, el calcio y el zinc.

Favorecen la asimilación de nutrientes

La interacción entre los microorganismos que forman la microbiota intestinal produce energía y vitaminas y ayuda a absorber el calcio y el hierro del colon.

Ten en cuenta que el chucrut, el kéfir y la kombucha son solo algunos de los alimentos fermentados que puedes incluir en tu dieta. El abanico de opciones es mucho más variado de lo que crees, como yogur, salsa de soja, vinagre…De hecho, la industria y las ‘start-ups’ echan el ojo a estos productos, por lo que son cada vez más accesibles para quienes quieran incorporarlos a su dieta.

¡No tienes excusa!

Imagina que esa pieza de jamón ibérico de Guijuelo que estás a punto de saborear ha sido seleccionada especialmente para ti por los maestros jamoneros más exigentes. Personas que hace décadas forman parte del equipo de Castro y González, y que saben admirar la calidad del ibérico mejor que nadie. Porque en cada partida hay piezas que destacan del resto, joyas que no pasan inadvertidas ante los ojos y el saber hacer de nuestro equipo de altas exigencias. Son lo mejor de lo mejor. Y se despliegan ante ti a través de nuestra línea Castro y González Selección.

La raza más pura para el mejor jamón ibérico de Guijuelo

Nuestros ejemplares son únicos. Son el producto de años y años de seleccionar a los animales más aptos. Sabemos que una genética excepcional es el punto de partida para obtener el mejor jamón ibérico de Guijuelo. Por eso, a lo largo de cuatro décadas hemos realizado innumerables estudios genéticos que nos aseguran que nuestros ejemplares son una muestra indiscutible de lo mejor de la naturaleza.

Dos montaneras, doble disfrute

La montanera es una fase que nos entusiasma especialmente. Porque, a través de un proceso cuidadosamente controlado por nuestro equipo, los ejemplares se impregnarán de todos los recursos que ofrece la naturaleza. Durante dos montaneras les facilitamos los mejores cereales, hierbas y bellotas, al tiempo que recorren libremente la dehesa. Una etapa de disfrute que la carne sabe agradecer, infiltrando los sabores, aromas y beneficios de la naturaleza en cada fibra de los animales.

Y el saber hacer de los que hacemos Castro y González

Pero el seguimiento de cada animal durante la montanera es solo el comienzo. Una vez ubicados los perniles en la factoría, siguen las comprobaciones. Se da inicio a un exhaustivo análisis de las piezas en el que se tiene en cuenta el perfilado, el peso, el color y el tamaño. También se realizan controles de pH en el interior del jamón, se mide de la temperatura de cada pieza, grado de grasa y demás pruebas técnicas que analizan la evolución de las piezas hasta el momento de su envasado. Nuestros maestros jamoneros saben que su objetivo es complacer a los comensales más exigentes. Por eso, ponen todo su empeño, conocimiento técnico e intuición para llevar lo mejor de lo mejor a las mesas de quienes saben apreciar el ibérico más exclusivo .  

¿Ya has vivido la experiencia de Castro y González Selección? Pincha aquí para descubrir todos los productos de la línea.

Abrir y comer. Así de fácil es incorporar snacks saludables a tu dieta. Hoy, la comida real pisa fuerte y el mundo del picoteo no se muestra indiferente. Según los expertos en nutrición, para que tu picoteo sea considerado “saludable”, además de ser delicioso y aportar saciedad, debe brindar la mayor cantidad de nutrientes posible. ¿No tienes tiempo para ocuparte de planificarlos? No te agobies. A continuación, te descubrimos algunos de los snacks que puedes conseguir en porciones individuales en cualquier supermercado:

Los loncheados ibéricos: deliciosos y saludables

Cada tipo de jamón posee sus propias características y su calidad varía según la genética del animal y tipo de alimentación. Los jamones ibéricos de Castro y González provienen de los ejemplares más puros, que han disfrutado de las tiernas bellotas y hierbas durante dos montaneras. Los aportes nutricionales son enormes. Proporcionan ácido oleico, una grasa saludable que reduce el colesterol malo y aumenta el bueno, proteínas, minerales como magnesio, zinc y calcio, y vitaminas de la B1 a la B6. ¡Ya verás como el picoteo se volverá tu momento preferido!

Edamame: El snack saludable que está de moda

El edamame es tendencia. Este alimento, ampliamente recomendado por Carlos Ríos, pionero del concepto de comida real, se convirtió en uno de los snacks más saludables que puedes incorporar a tu dieta. Las vainas de soja aportan proteínas, hierro y calcio y son ricas en antioxidantes. Las encontrarás fraccionadas en porciones individuales en los estantes del supermercado, junto a otras opciones saludables como bastones de zanahoria, apio, pepino o tomates cherry. ¡No tienes excusa!

La fruta siempre es una buena alternativa

Es rica, nutritiva, económica… ¡y viene en su propio envase! Simplemente coge unas ciruelas o unas mandarinas antes de comenzar tus actividades y tendrás siempre a mano una opción saludable. También puedes optar por frutos rojos ya fraccionados en porciones individuales o por una macedonia.

Ten en cuenta que los expertos recomiendan que comas la fruta entera. Así incorporarás fibra a tu organismo, que aporta saciedad y sensación de plenitud.

Un clásico, los frutos secos

Las almendras, nueces, castañas y avellanas son una excelente alternativa para tener siempre a mano. Aportan grasas saludables, vitaminas del grupo B y E, proteínas, fibra y minerales como hierro, magnesio, potasio, fósforo, calcio y zinc. Además, un puñado de frutos secos es suficiente para saciar tu hambre.

El picoteo saludable está revolucionado la forma en la que consumimos alimentos. ¿Estás listo para cambiar las chucherías o patatas chips por opciones saludables y nutritivas?

El mejor jamón ibérico de Guijuelo se inspira en la naturaleza. Es el resultado de la cruza de los mejores ejemplares, de los recursos que la tierra pone a disposición en la dehesa y del aroma a campo. Y, por supuesto, de las manos que controlan y potencian cada matiz.

Para los que hacemos Castro y González, cada fase es un desafío por exaltar los sabores y aromas de nuestra tierra. Por eso, quienes nos esmeramos por elaborar el mejor jamón ibérico de Guijuelo buscamos la excelencia también en nuestros secaderos naturales.

La ubicación, el punto de partida para elaborar el mejor jamón ibérico de Guijuelo

Nuestras instalaciones se ubican en la localidad de Guijuelo, entre la Sierra de Francia y la de Gredos. A más de 1.100 metros sobre el nivel del mar, esta ubicación ofrece un clima frío, seco y de temperatura uniforme. Unas características que nos permiten trabajar con bajos niveles de sal y exaltar los sabores de nuestra tierra.

El reflejo de la ubicación en nuestros productos es tal que nos hemos aventurado a experimentar combinaciones insólitas. Este es el caso de nuestra línea Premium Reserve.

Un reflejo de la naturaleza

Sabemos que la única manera de ser fieles a los sabores de la naturaleza (y de expresarle nuestra gratitud) es mediante un proceso artesanal y sostenible. Por eso, curamos nuestros productos de forma natural, sin procesos de climatización artificial, para reducir el impacto ambiental al mínimo. Ese es nuestro legado y nuestro compromiso.

Abrir y cerrar ventanas: Una tarea tan simple como vital

Cada minuto, durante las 24 horas al día, los 365 días del año, hay un profesional dedicado única y exclusivamente a abrir y cerrar ventanas. Porque sabemos que para obtener el mejor jamón ibérico de Guijuelo hace falta poner el cuerpo: Hay que estar pendientes del tiempo y sus fluctuaciones constantes, de la temperatura y la humedad, y tomar decisiones prestando atención a cada detalle para cuidar la evolución de cada pieza.

La cocina japonesa se presta bien a la fusión. Era cuestión de tiempo hasta que los sabores y aromas del ibérico comenzaran a formar parte de los platos más atrevidos y creativos. Pero, hasta el momento, muy pocos chefs se han animado a incorporar la intensidad y untuosidad del jamón ibérico en una gastronomía tan amplia y rica en sabores como la japonesa. Esta mezcla especial (y osada) permite disfrutar de un trocito de cada cultura, ofreciendo lo mejor de dos mundos.  

Fiebre por los sabores y aromas del ibérico 

Posiblemente, el máximo exponente de la cocina japonesa con influencias españolas sea Seiji Yamamoto. El prestigioso chef, con tres estrellas Michelín en su haber, ha conseguido, ni más ni menos, posicionar su restaurante ubicado en Japón como uno de los mejores del planeta. ¿Cómo lo hizo? El nipón destaca por su sello único, que combina una cocina zen con los sabores y aromas del ibérico.  

Para Yamamoto, la intensidad del jamón ibérico es un tesoro. E incorporarlo a su menú fue un acto de valentía. Sí, lo vivió como un increíble experimento que sus comensales supieron apreciar. Resulta que, en Japón (especialmente en el mundo de alta cocina) nadie se había atrevido a combinar el carácter y el bouquet inconfundible del cerdo ibérico con la tradicional comida japonesa. Y mucho menos a convertirlo en protagonista de su menú. Hoy, sus recetas son un lujo gastronómico.  

Si bien el ingrediente protagonista es el jamón ibérico, su menú deja entrever piezas como solomillo, lomo, presa, abanico o ventresca del porcino ibérico. Entre sus recetas se encuentran los fideos Inaniwa aromatizados con cidra y aceite de puerro en sopa de jamón ibérico; abanico cocido a fuego lento con lujosos champiñones matsutake y ventreca, y envuelto de secreto asado a la parrilla con hongos matsutake. 

Como setas 

Mientras tanto, en España, los restaurantes de cocina fusión japonesa-española proliferan como setas en los rincones más exclusivos del país. Abriendo paso a una expansión de sabores y aromas del ibérico que desafían los limites culinarios entre culturas. Nos descubren la nueva era de la gastronomía, en la que la experimentación y el atrevimiento son tendencia.  

¿Cuál será la próxima cultura gastronómica en rendirse ante el ibérico? 

Nuestra línea Fusión sugiere una experiencia nueva, diferente, compleja. Su sabor es fruto de una actitud: la de ir más allá, la de atreverse a explorar nuevos caminos hasta alcanzar la excelencia. Y, para hacerlo realidad, hemos trabajado a partir de la sólida tradición que recorre todo el Oeste español. Desde Guijuelo a Jabugo, pasando por las dehesas extremeñas, hasta dar con un sabor decididamente diferente y moderno, con una magia especial. Es un jamón fuera de norma. ¿Sabes por qué Fusión es una joya de la naturaleza?

La genética, el punto de partida

Las singularidades de nuestros jamones y paletas Fusión tienen sus raíces en la genética. Nos aseguramos una calidad excepcional y constante de las carnes a través de un control genético minucioso. Porque sabemos que ese es el punto de partida para que cada pieza presente una buena infiltración de la grasa dentro del músculo, con ese veteado fino y homogéneo característico de nuestra producción. 

Un paisaje único

Hay algo más que define la calidad de nuestras carnes en esta primera instancia: nuestra dehesa salmantina.  Los frutos secos que ofrece este bosque mediterráneo, junto con la hierba y el cereal de nuestros campos constituyen el alimento de nuestros animales durante su último año de vida y definen los valores organolépticos sobre los que creamos Fusión. 

El saber hacer de Castro y González

Partiendo de una materia prima de una calidad excepcional, se abren las puertas de un proceso de elaboración que inicia con el salado y acaba con la curación. El primer año de curación de los productos Fusión se realiza en nuestras instalaciones de la localidad de Guijuelo, entre la Sierra de Francia y la de Gredos. Esta ubicación, a más de 1.100 metros sobre el nivel del mar, ofrece un clima frío, seco y de temperatura uniforme.

Esas condiciones climáticas nos permiten trabajar con un nivel bajo de sal. De este modo logramos que nuestros productos expresen directamente y sin máscaras los aromas de los frutos secos, pastos y cereales que alimentaron a nuestros ejemplares. 

El toque final

El proceso de Fusión se completa curando las piezas durante 24 meses más en las sierras de Huelva, allí donde las brisas y las borrascas del Atlántico encuentran su primer obstáculo al entrar en la Península. En ese lugar tan especial, la humedad que viene del océano y la que aportan las lluvias de otoño y primavera hacen la magia.

Una magia que convierte a este jamón fuera de norma en algo más que en una propuesta diferente. Fusión es saber que hay que apartarse de las convenciones para poder conseguir un placer único, más profundo, más intenso. Es una alquimia especial que despierta todos tus sentidos y premia nuestros esfuerzos.

¿Te atreves a vivir la experiencia Fusión? Visita nuestra Tienda Online

Hamburguesas ibéricas

La hamburguesa, el símbolo indiscutible de la comida rápida. Sabrosa, grasosa y económica, se ha ganado un espacio en los hogares, presentándose como una opción fácil y rápida a la hora de comer. Sin embargo, no es la única forma de entender este alimento. Castro y González desarrolló una receta única de hamburguesas ibéricas, utilizando las materias primas de la más alta calidad, para revindicarlas y convertirlas en un auténtico placer para el paladar. Una delicia gourmet que no va a dejar indiferente ni a los clásicos y ni a los innovadores. 

¿Qué la hace tan especial? 

Las hamburguesas ibéricas Castro y González están elaboradas con las mejores carnes de nuestros ejemplares ibéricos, criados en libertad en nuestras dehesas durante dos montaneras. La presa ibérica es protagonista especial de nuestras hamburguesas, aportando su intensidad de sabor, su textura y su elegancia.  

Ahora, ¿te imaginas que además de deliciosa sea una opción saludable? Con las hamburguesas de Castro y González puedes estar seguro de que estás llevando lo mejor de lo mejor a tu mesa. La presa es un corte de altísima calidad que se utiliza para elaborar los embutidos más exclusivos y que, gracias a la cantidad de grasa infiltrada en sus fibras musculares, ofrece un doble beneficio: sabores inolvidables y todas las propiedades beneficiosas de la bellota. 

A ello le hemos unido el toque justo de pimienta negra, ajo y orégano para realzar un conjunto con inspiración internacional y el sabor de la dehesa. ¿El resultado? Una hamburguesa Premium de 160 gramos que ha sido creada para ofrecerte lo mejor de la naturaleza y convertir una comida simple en una experiencia inolvidable.  

¿Has tenido la oportunidad de probarlas? Pídelas a tu tienda más cercana y vive la experiencia Castro y González.