¿Qué es la vida cardiosaludable? Esta es la primera pregunta que hay que hacerse.

Ser cardio-saludable implica hacer tuyos aquellos hábitos que nos hagan potenciar nuestra buena salud, incluyendo nuestro corazón y los vasos sanguíneos con el fin de protegernos de posibles enfermedades cardiovasculares.

Existen distintos factores que podemos modificar para tener un menor riesgo cardiovascular y que debemos ponernos como metas alcanzables, como lo son el hábito de fumar, el colesterol, la obesidad, el sedentarismo, el estrés y la depresión, el escaso descanso diario, etc.

La fundación española del corazón lo primero que nos recomienda es una alimentación variada y equilibrada basada en la dieta mediterránea.

El auto-cuidado y el control de la propia salud se están convirtiendo en una religión debido al tipo de vida moderno, que hace que pongamos en jaque a nuestro cuerpo casi sin darnos cuenta. Hoy en día existen multitud de portales que hablan de este tema, compartir los problemas y dudas que se puedan tener al respecto es una manera de aprender y dar ejemplo para que otras personas también se interesen por este tema.

Teniendo en cuenta que la enfermedad cardiovascular constituye la primera causa de mortalidad en los países desarrollados, el control de los factores de riesgo constituye una de las estrategias más efectivas para la prevención de esta enfermedad.

Aquí es cuando esta expresión tan conocida cobra valor “Prevenir, siempre es mejor que curar”.

La manera de poder integrar esto en nuestras vidas es variar poco a poco nuestras actitudes y comportamientos erróneos, esos que adoptamos, promocionamos y que nos afectan directamente.

Hay que tener en cuenta que aunque no sea por contagio, la enfermedad cardiovascular en su crecimiento y comportamiento está catalogada como la epidemia del siglo.

Ser felices y una alimentación adecuada puede reducir en un 50% el riesgo de esta enfermedad. Es necesario llevar un ESTILO DE VIDA  preventivo y cardiosaludable.