El lomo ibérico es un producto delicatesen, es una de las piezas más exquisitas del cerdo, su textura es incomparable y su sabor tiene una intensidad profunda.

Está considerado como un producto gourmet y cuando lo pruebas no puedes hacer más que suspirar. El jamón es el jamón y no es posible una comparación de producto, son distintos. Pero es cierto que los más sibaritas opinan que esta porción de despiece del animal es de una calidad semejante al jamón.

El lomo ibérico es una pieza embuchada, de ahí su nombre, pero la carne no va picada, esto lo diferencia del resto de embutidos. La pieza se cura dentro de la propia tripa y es toda una pieza magra prácticamente libre de grasa y posee un alto contenido del saludable ácido oleico.

Precisamente su alto aporte proteínico lo hace especialmente recomendado para los deportistas ya que es perfecto para el desarrollo muscular, también durante la infancia y para los adolescentes que están en pleno crecimiento además de estar recomendado durante los periodos de convalecencia  y postoperatorios. Las proteínas del lomo embuchado se usan para construir nuevas proteínas que harán que se puedan regenerar y construir nuevos tejidos como los de nuestra masa muscular. Pero no todo queda aquí, tiene además unas propiedades nutricionales envidiables, destacando su contenido en hierro, calcio, fibra, potasio, yodo, zinc, carbohidratos, magnesio, vitamina A, B2, B5, B6, B7 B9, B12, vitamina C, D, E,K y fósforo.

Si no se practica ningún deporte ha llegado el momento de empezar, existe una buena excusa.