La melatonina es una sustancia o molécula inteligente que funciona de una manera selectiva y que actúa sólo cuando es necesario. No tiene contraindicaciones, está en todas las formas de vida aunque los expertos opinan que es mejor la vegetal, la que se extrae del cacao.

Va ligada muy estrechamente con el descanso, ya que es la sustancia que determina el ciclo de vigilia en el sueño. Normalmente se suele tomar media hora antes de ir a dormir.

La melatonina hace que nuestro sistema inmunitario gestione mejor nuestras defensas haciéndolo más eficiente y repercutiendo en una prevención de enfermedades como la gripe, resfriados, e infecciones leves, pero particularmente previene sin duda las patologías auto-inmunes y el cáncer en general.

Existen alimentos que poseen precursores de la melatonina. Entre éstos los más comunes son: la avena, las cerezas, el maíz, el vino tinto, los tomates, las patatas, las nueces, las ciruelas y el arroz.

Los suplementos de melatonina se venden sin receta, se usan para tratar el insomnio y como alternativa a benzodiacepinas, aunque no se deben sustituir repentinamente y mucho menos si se tiene un largo periodo de uso.

La fabricación de melatonina por la glándula pineal es inhibida por la luz y estimulada por la oscuridad. La secreción de melatonina alcanza su pico más alto a mitad de noche y gradualmente disminuye durante la segunda mitad de la noche.

Mejora sin duda la calidad del sueño.