Todos conocemos ya la canela, esa especia que se utiliza tanto para los postres y que cada vez va teniendo más usos culinarios de mano de la cocina de autor y más elaborada.

Se utilizaba hace miles de años ya que procede de del sur de la India, Sri Lanka y Egipto. Estas civilizaciones ya sabían de sus beneficios para la salud. Existen documentos que hablan de ella del año 2800 a.C. con el nombre de Cinnamomum Zeylanicum. El significado de estas palabras que provienen del griego es madera dulce, y es que esta especia se extrae de la segunda capa de las ramas tiernas del árbol con el mismo nombre. Esta corteza se corta en forma lineal y se deja secar hasta que se curva. Después puede ser consumida como extracto o molida en polvo.

Cuando la canela llegó a Italia y debido a su forma curvada en forma de tubito se le llamó “canella”

En cuanto a sus beneficios medicinales se han encontrado escritos de antaño donde explicaban su utilidad para los problemas de tipo respiratorio y para la gripe, una de sus características principales es que no deja proliferar a hongos ni bacterias, por esto mismo también se utilizaba para conservar la carne .

Hoy en día y tras diversos estudios, se han confirmado propiedades muy diversas como lo son su poder anticoagulante, por esta propiedad está recomendada para los procesos menstruales dolorosos.

La canela tiene entre sus componentes uno muy importante llamado cinnamtannin, éste ayuda a disminuir los niveles de glucosa en la sangre si se consume en ayunas y después de las comidas.

La canela equilibra la temperatura de nuestro cuerpo por lo que es recomendada en estadios febriles, detiene la diarrea y el vómito, estimula nuestro aparato digestivo y abre el apetito. Un estudio reciente añade que la canela contribuye a evitar que se acumule en el cerebro la proteína TAU causante del Alzheimer.

Por otra parte, siempre se ha hablado de que una de las más famosas propiedades de la canela es su característica de ser un potente afrodisíaco, aunque hay médicos que lo desmienten.

No se debe abusar de esta especia ya que nuestro organismo solo puede tolerar unos 0,5 mg. por kg. de peso, o lo que viene a ser, generalizando, unas dos cucharaditas diarias.