En esta segunda entrega, te mostramos diversas combinaciones de hierbas para múltiples usos.

Infusiones tranquilizantes.

Puedes utilizar una mezcla de hojas de melisa, raíz de valeriana, manzanilla, hojas de alcaravea y flor de caléndula. Éstas calman los nervios y disminuyen la irritabilidad y los estados de tensión.

Infusiones para los resfriados.

Una combinación de liquen de Islandia, musgo de Irlanda, pulmonaria, regaliz, hinojo y flor de amapola calmará los síntomas del resfriado en garganta y bronquios. Muy recomendable también en casos de ronquera y tos.

Infusiones diuréticas.

Puedes usar solas o combinadas, hierbas de mate, ortiga, diente de león, hinojo, solidazo, cola de caballo y barba de maíz. Éstas promueven la actividad de los riñones en caso de retención de líquidos y favorecen la micción.

Infusiones para controlar el peso.

Utiliza mezclas de cáscara de cacao, hierba de limón, flor de ibiscus, hojas de melisa y regaliz. Muy recomendables para acompañar una dieta de control de peso.

Infusión para las articulaciones.

Las hierbas o sus mezclas de salvia, romero, abedul, diente de león, fresno, berro de agua, regaliz, flor de brezo y saúco favorecen la movilidad sobre todo en el caso de articulaciones en proceso degenerativo.

Infusiones para el estreñimiento.

Las combinaciones de flor de hibisco, diente de león, semilla de perejil, hojas de menta y cola de caballo favorecen la estimulación del aparato digestivo en caso de evacuaciones irregulares.