La demanda de ibéricos cada año aumenta de una manera considerable y lógicamente por ende aumenta también la oferta.
Está claro, ya hemos decidido que vamos a comprar ibéricos, un jamón, lomo, salchichón, chorizo, morcón… e instintivamente lo primero que hacemos es guiarnos por el precio, aunque a veces no sea lo más adecuado. Un consejo importante es, no dejarse llevar por los “chollos”

Si queremos quedar bien existen distintas opciones:
Una de las mejores maneras que existen es hablar con las personas que hay detrás del mostrador, escuchar qué nos dicen de su producto y por nuestra cuenta explicarles, contarles nuestra necesidad, si es para regalar, si es para toda la familia y todas las fiestas, si lo vamos a llevar de viaje, etc.

En Castro y González tenemos una red de distribución formada por unos profesionales que ofrecen un trabajo y un servicio total de garantía y como no, nuestras piezas, equilibradas, homogéneas y de alta calidad.Al igual que nuestros productos, nuestros distribuidores son parte del valor de nuestra marca y su filosofía es cuidar al cliente final como una parte más de nuestra familia. Lo que queremos es transmitir al cliente el disfrute de un producto exclusivo que lleva consigo la dehesa, el sabor y el aroma de un verdadero ibérico de bellota.

Sabemos que hay hogares donde no hay un cortador experto y por esto os ofrecemos nuestros estuches de lujo,donde viene la carne cortada a mano, donde se conserva todo el sabor de la bellota impregnado en la carne y la textura de un manjar paseado por los montes de Salamanca.
Hay que tener en cuenta que las piezas enteras en casa se han de consumir en poco tiempo, porque de lo contrario se secarán y se estropearán.