Para mantener una dieta balanceada o incluso, en los casos en que nos ponemos en manos de un especialista para perder peso corporal, es el Jamón Ibérico, el único producto que no se nos prohíbe por sus excelentes valores nutritivos.

Veamos entonces cuáles son los principales motivos:

– Su grasa rica en ácidos grasos monoinsaturados y en ácido oleico, sirve de protección ante las posibles enfermedades cardiovasculares.

– Gran fuente de vitaminas B1, B6, B12, y buena cantidad de ácido fólico, muy beneficioso para el sistema nervioso y para el buen funcionamiento del cerebro.

– Es rico en vitamina E, excelente antioxidante para el cuerpo.

– Su carne es baja en calorías. 50 gramos equivale a 150 calorías.

– Rico en minerales, esenciales para el desarrollo y fortalecimiento de los huesos y los cartílagos.

– Aporta el colesterol bueno. Disminuye los triglicéridos y el colesterol malo. Tiene menos colesterol que la carne de pollo, pavo y algunos pescados.

– Gran concentración de sus nutrientes por ser curada su carne, que lo hace una de las mayores fuentes de proteína, incluso más que el queso o las carnes rojas. 100 gramos equivalen a 40 gramos de proteínas.

– Es una fuente directa de aminoácidos esenciales para nuestra nutrición diaria

Y como la más importante de todas las comidas del día es el desayuno, por la mayor cantidad de horas que estamos sin ingerir alimentos mientras dormimos y necesitar la energía para emprender el día, el mejor desayuno, es este:

  • Café con leche desnatada.
  • 2 rebanadas de pan integral tostado con 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen.
  • 2 rebanadas de jamón ibérico Castro y González.
  • Una pieza de fruta (excepto plátano, mango y melón).