Esta cuestión es la que nos hemos planteado cuando en el supermercado vemos la oferta del jamón de hembra haciendo distinción del resto. Hay quien opina que es una carne más fina y más jugosa.
Esto tiene su explicación. Antigüamente los cerdos eran sacrificados a una edad que rondaba los 8 a los 10 meses y su carne tenía un sabor fuerte y a veces desagradable, sin embargo en las cerdas apenas se notaba. Pero el cerdo siempre ha sido un animal mimado y se empezaron a cuidar todos y cada uno de los procesos al detalle, desde la selección de los animales hasta cada paso en su cría y se averiguó que con los cerdos castrados y con los que se sacrificaban antes de los 6 /7 meses esto no sucedía.
Hoy sabemos que esto es debido a que los cerdos sin capar en la edad de pubertad segregan un olor sexual también llamado olor de macho. Esto es debido a la liberación de una sustancia llamada androsterona, feromona producida por los testículos del cerdo que se libera en momentos de excitación y que deposita en su grasa. También influye el escatol, aminoácido derivado del triptófano que se degrada rápidamente, pero hoy en día es controlado mediante la alimentación.
Por lo tanto, según los expertos, actualmente la carne de macho es igual de sabrosa que la de hembra. Utilizar la denominación de carne de hembra ha pasado a ser una estrategia de venta.