El diente de león es una hierba floral que crece salvaje donde sea. Pero esta hierba que a veces puede llegar a ser para algunos incluso hasta molesta, alberga una cantidad de propiedades beneficiosas para nuestro organismo.

Su consumo hace que se mantenga un equilibrio en el funcionamiento del hígado. Esto lo logra mejorando la pureza de la sangre y el flujo de bilis. Es más, cuando nos diagnostican  hígado graso (un trastorno muy común a día de hoy que se caracteriza por la acumulación excesiva de grasa en el hígado), una de las plantas medicinales a incluir dentro del tratamiento es el diente de león, por su capacidad depurativa.

Si lo ingieres líquido, combate el eczema, es estimulante, desintoxicante, diurético y antioxidante.

Mejora la salud de los ojos, La Asociación Optométrica América recomienda que las personas consuman al menos 12 miligramos combinados de luteína y zeaxantina todos los días para ayudar a reducir los riesgos de cataratas y degeneración macular relacionada con la edad. De hecho, sólo una taza excede la recomendación de la AOA para mantener la salud de los ojos, ya que contiene 15 miligramos de luteína y zeaxantina.

Ayuda a bajar de peso, no es solo que sea una hierba baja en calorías, si no, que aparte de ser totalmente alcalina actúa como diurética, por lo tanto, causa que el peso del agua sea desechado mediante la orina de una manera sana. Lo cierto es que disfrutar de las distintas cualidades, propiedades y beneficios del diente de león bien sea en infusión como en cápsulas es sumamente fácil y sencillo.

Hay que tener cuidado con la acidez estomacal: al presentar la capacidad de aumentar los jugos gástricos, el diente de león no es en absoluto adecuado para personas con acidez de estómago o con reflujo.

Cálculos biliares: ya que el diente de león actúa como colagogo (es decir, estimula la vesícula biliar aumentando la producción de bilis), no es recomendado en personas con piedras o cálculos en la vesícula dado que puede causar molestos y dolorosos cólicos biliares.

Tampoco es aconsejable ante el consumo de antibióticos, al disminuir su absorción