En Castro y González utilizamos un modelo de ganadería extensiva con alimentación natural en nuestras propias dehesas que nos garantiza la obtención de productos ibéricos de la máxima calidad.

Durante la montanera, nuestros cerdos ibéricos se alimentan en plena naturaleza donde se nutren  de las bellotas y la hierba que encuentran de forma natural, como siempre ha hecho el cerdo ibérico: a base de bellotas de encina y alcornoque combinadas con hierba y otros frutos silvestres que dan al jamón ibérico de bellota Castro y González su característico aroma y sabor natural.

También controlamos de manera exhaustiva el número de ejemplares ibéricos por hectárea de dehesa para que su alimentación sea correcta, completa y equilibrada y que de esta forma puedan realizar un adecuado ejercicio físico que influirá de forma directa en la obtención de un producto excelente con menos concentración de líquidos superfluos y más completo en glucógeno.