El carbón vegetal es todavía uno de los complementos alimenticios más desconocidos, a pesar de que sus beneficios relacionados con problemas digestivos es indiscutible.

Este remedio natural es tan efectivo como rápido y está comprobado científicamente.
La naturaleza no deja de sorprendernos y es que el carbón vegetal se está haciendo famoso por sus propiedades, es capaz de absorber en pocos minutos toxinas, químicos, venenos, virus o bacterias que puedan estar afectando a tu organismo.

No, no es ningún derivado de la quema de leña, ni se vende en los supermercados para hacer barbacoas. El carbón vegetal activo se obtiene de las cáscaras de coco, madera de haya, eucalipto, álamo negro, sauce, pino roble entre otros, y se forma cuando se calienta la madera en ausencia de aire.
Ya se usaba en la 1ª Guerra Mundial para evitar el efecto de los gases venenosos y hoy en día se receta entre otros, para las sobredosis de estupefacientes.

Debido al estilo de vida actual, cada vez más se prescribe para aliviar problemas gástricos debidos al estrés, como por ejemplo la flatulencia, el mal aliento y los problemas de irritación de colon.
También es efectivo externamente para tratar problemas cutáneos como la irritación de la piel, las picaduras de insectos y para desinfectar heridas.

Bien es cierto, que puede producir cierto rechazo consumir lo que se considera un residuo, pero la verdad es que el carbón vegetal activo, además de ayudarnos con todos los problemas antes citados, no tiene ningún tipo de contraindicación. Como su poder absorbente es alto, lo único que se recomienda es ingerirlo un par de horas antes de las comidas,puesto que si se toma durante la misma, se podría absorber al mismo tiempo alguno de los nutrientes.