Todos sabemos o hemos oído hablar sobre las bondades del limón y lo que aporta a nuestra salud, por lo que beber agua con limón nos ofrece una cantidad de beneficios que incidirán de distinta manera en cada parte de nuestro organismo.

El zumo de limón contiene flavonoides, minerales, vitaminas y antioxidantes y tiene propiedades antisépticas, antiinflamatorias y antivirales.

Cuando se toma en ayunas tiene el poder de desintoxicar el cuerpo, combate el estreñimiento, limpia el intestino delgado y nos ayuda a adelgazar. Esto se debe a que contiene pectina que reduce el apetito y produce sensación de saciedad, aparte, controla los niveles de glucosa.

La manera más adecuada de tomar el agua con limón es o bien en ayunas o media hora antes de las comidas. Esto es debido a que el limón no se debe mezclar con los cereales ni las patatas, pues retardaría la digestión. Recordar que el zumo se ha de extraer del limón en el último momento, ya que a cada minuto se van perdiendo las tan beneficiosas propiedades.

No es un tratamiento, es un hábito de vida sano para mejorar tu salud en general, aunque también es cierto que es muy recomendable en enfermedades como la gripe, pulmonía, bronquitis, heridas de la boca, etc. Sobre todo cuando se tiene fiebre.

A pesar de ser un alimento ácido, el agua con limón además de hidratar tiene una reacción que alcaliniza nuestro organismo y hace que sea tremendamente útil para oxidar y eliminar residuos y toxinas.

Su preparación es rápida y no requiere esfuerzo, pero sí hay que recordar que a esta bebida no se le debe añadir ningún tipo de endulzante. Cada vez son más las personas que están adoptando este buen hábito, sin duda es una de las mejores maneras de empezar el día.

Seguro que alguien más se anima ¿verdad?